Estas últimas semanas me han preguntado demasiadas veces por qué la creatividad es necesaria para los niños y por qué las escuelas la coartan.

Es necesaria porque el futuro es muy incierto y las personas capaces de rehacerse y renovarse utilizando el pensamiento creativo, tendrán más capacidad y más garantía de éxito. El que no sepa construirse su camino, lo pasará mal. Y eso es lo que la escuela no hace, no ayuda a que cada persona sepa diseñar su vida, marcan muy bien el camino a seguir.

PERO… sí, un PERO muy grande, aunque creo necesario un cambio en el sistema educativo, no se le puede dejar todo a la escuela. Y en una casa donde la creatividad se palpe, aunque esas niñas y niños vayan a escuelas tradicionales, serán creativos.

Hay muchas personas dedicadas a oficios tradicionalmente considerados creativos que en sus entrevistas cuentan como sus padres eran creativos. La mayoría de esas personas han ido a la escuela en el siglo XX, con un sistema educativo tradicional. Pero en casa no eran tradicionales y se fomentaba el pensamiento creativo.

En mi opinión, creo que es mejor un niño en una escuela tradicional y que en su casa sean creativos, que al revés. Siempre será más importante lo que se mame en casa. Si se cumple que la escuela es innovadora y en casa también lo son, genial.

Y ahora viene la pregunta del millón: ¿Cómo conseguirlo? Recibo muchas preguntas de padres interesados en saber potenciar la creatividad de los peques de la casa.

Por eso hoy te doy una clave fundamental para potenciar la creatividad en casa: limita los recursos.

Un error que se comete muy a menudo es darle todos los recursos a la criatura. Se le deja la caja de piezas de Lego completa. Normalmente cuando tienen todos los recursos se dedican a imitar: copio una torre bien alta, hago un castillo o una casa. Pero cuando se le limitan las piezas obligas a pensar qué puedes hacer con esos recursos escasos (exactamente lo que hacen los adultos creativos, no tienen todos los recursos, son limitados).

Particularmente con mi sobrino, lo que trabajo es darle 5 piezas y le digo: A ver qué puedes hacer con estas piezas. Así está obligado a pensar, porque no tiene todas las piezas, sólo 3 o 5 o 7. Y crea composiciones como estas:

Creatividad en casa o en la escuela

El otro día cuando nos cansamos de jugar a un tres en raya que había hecho él con arcilla (Algo muy recomendable, porque todo juego creado por la niña o el niño tiene un punto más de motivación que el resto), que tiene tres anillas blancas y tres cruces negras, le propuse un juego. Inventar algo con las piezas que yo le diera.

Así que le di dos anillas y una cruz, con lo que creó unas tijeras. Le di dos anillas y dos cruces, puso una anilla encima de la otra e hizo lo mismo con las cruces. ¿Qué era? Dale al play y lo verás en el vídeo:

A video posted by KIBO FACTORY (@kibo_factory) on


Simplemente genial (amor de tía 🙂 ).

Con este ejercicio sencillo estás haciendo que el niño trabaje: la imaginación, la conexión de ideas, la observación, la deducción según forma y tamaño, además de todo eso, se divierten. Los niños son felices creando.

Cuando diseñé inventaKIT, la misión de las escenas era precisamente esa, limitar los recursos. Crea un instrumento musical con objetos de un supermercado. No hay más, sólo lo que aparece en la imagen y el resultado es fantástico.

El consejo es sencillo: limita los recursos.

Beatriz

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